Más del 70% de las empresas inspeccionadas en 2025 recibieron sanciones o requerimientos por parte de la Inspección de Trabajo. En el sector de la construcción, el porcentaje es aún más elevado: la construcción representa menos del 10% del empleo en España pero acumula más del 25% de los accidentes mortales de trabajo, lo que la convierte en uno de los sectores con mayor presión inspectora. Una visita de la Inspección de Trabajo no avisa. Y cuando llega, la documentación tiene que estar.
Este artículo explica qué piden realmente los auditores y los inspectores en las empresas de construcción e ingeniería, cuáles son los errores más frecuentes que generan sanciones y cómo tener la documentación siempre lista sin depender de búsquedas de emergencia.
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Toggle¿Qué es una auditoría de compliance y por qué ha ganado peso en el sector?
Una auditoría de compliance es un proceso de verificación sistemática que evalúa si la empresa cumple con sus obligaciones legales en materia laboral, de prevención de riesgos, de igualdad y de protección de datos, entre otras. En el sector de la construcción e ingeniería, el compliance no es solo una buena práctica: es una condición para poder operar, ya que los clientes, las administraciones y los organismos certificadores exigen cada vez más evidencias formales de cumplimiento antes de adjudicar contratos o autorizar el inicio de obras.
La actividad inspectora se ha intensificado de forma sostenida. La Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) tiene facultades para acceder a cualquier centro de trabajo sin previo aviso, y negarse a recibirla es en sí mismo una infracción grave. En construcción, las inspecciones son especialmente frecuentes tanto por la alta siniestralidad del sector como por la complejidad de las cadenas de subcontratación que el Real Decreto-ley 32/2006 regula específicamente.
Qué documentación suelen exigir estas auditorías
Formación en PRL acreditada por trabajador
Es el punto que más infracciones genera. Los inspectores verifican que cada trabajador en activo tiene la formación en PRL vigente, acreditada y específica para su puesto y para los riesgos a los que está expuesto. En construcción, eso incluye como mínimo la TPC (Tarjeta Profesional de la Construcción), el apto médico anual vigente, la formación del artículo 19 de la Ley de PRL y el documento del artículo 18 (información sobre riesgos) firmado por el trabajador. Para coordinadores de seguridad y salud, la habilitación específica es obligatoria. Y para operadores de maquinaria, el carnet correspondiente.
La Inspección puede pedir esta documentación de forma nominativa: no basta con tener un listado general de cursos realizados, hay que poder demostrar quién hizo qué, cuándo, con qué duración y con qué acreditación.
Registros de igualdad y protocolo de acoso
Desde 2022, todas las empresas de más de 50 trabajadores están obligadas a disponer de un Plan de Igualdad negociado, registrado en el REGCON y con evidencias de aplicación real. En 2025, la ITSS intensificó las campañas de inspección sobre planes de igualdad, pasando del cumplimiento formal a la exigencia de cumplimiento efectivo. Los inspectores solicitan el plan vigente, las actas de la comisión de seguimiento, el registro retributivo actualizado, la auditoría salarial y evidencias de que la plantilla ha recibido formación específica en igualdad con registros de asistencia.
El protocolo frente al acoso sexual y laboral es también un documento que la Inspección puede requerir, junto con evidencia de que ha sido comunicado a toda la plantilla.
Trazabilidad de la formación obligatoria (fechas, certificados, renovaciones)
Más allá de la PRL y la igualdad, los auditores verifican que la empresa tiene un sistema que garantiza la trazabilidad completa de la formación: quién ha completado cada formación obligatoria, con qué fecha, qué certificado acredita la finalización y cuándo vence la renovación. En sectores como la construcción, donde muchas formaciones tienen caducidad (PRL, manejo de maquinaria, coordinación de seguridad), la falta de un sistema de alertas de vencimiento es una de las causas más frecuentes de no conformidades.
Errores más comunes que detectan los auditores
El primero es la formación realizada pero no documentada: el trabajador hizo el curso, pero no hay certificado, no hay registro de asistencia o el documento no está accesible cuando se necesita. El segundo es la formación caducada sin detectar: PRL renovada hace seis años cuando la obligación es cada cinco, o TPC sin actualizar tras un cambio de categoría profesional. El tercero es el plan de igualdad existente pero no aplicado: el documento está, pero no hay actas de seguimiento, no hay auditoría retributiva actualizada y no hay evidencias de formación en igualdad a la plantilla. El cuarto es la documentación dispersa: certificados en correos, en carpetas físicas y en drives sin estructura, que hace imposible presentarla con agilidad ante una inspección.
Cómo tener la documentación siempre lista con una plataforma de formación
Una plataforma de gestión formativa bien configurada elimina los cuatro errores anteriores de forma sistemática. Registra automáticamente cada formación completada, genera el certificado nominativo, alerta cuando una formación está próxima a caducar y permite exportar en minutos un informe completo por trabajador, por área o por tipo de formación para presentarlo ante cualquier auditoría.
Para las empresas de construcción e ingeniería, esto significa poder demostrar ante la Inspección de Trabajo, ante un cliente o ante un organismo certificador que todos los trabajadores tienen la formación obligatoria al día, sin necesidad de buscar en correos ni de reconstruir historiales manualmente.